
Caracas, 10 de junio de 2026. (Prensa CVAUP).- El Poder Popular organizado a través de los Productores Comunales se posiciona como el eje fundamental para consolidar la soberanía alimentaria en Venezuela. Para este año 2026, el Plan Agroalimentario Comunal tiene como meta estratégica impulsar la producción en más de 200.000 hectáreas dedicadas a rubros primordiales como el arroz, maíz, café, leguminosas y soya, con el objetivo de elevar los rendimientos, sustituir importaciones y garantizar alimentos de calidad para todas las familias venezolanas.
En el programa La Jornada, transmitido por VTV, el Viceministro de Economía Comunal, Saúl Osio, detalló cómo este modelo traslada directamente la capacidad productiva a las Comunas. Según explicó, no se trata de una acción individual, sino de una organización colectiva donde la comuna convoca, planifica y acompaña a cada productor, eliminando intermediarios y permitiendo que los insumos y recursos lleguen de forma directa y eficiente.
El Viceministro Osio, destacó los resultados contundentes del campo venezolano, el cual registra un crecimiento agrícola global del 8,6% superando los 2,5 millones de toneladas de materia prima. Asimismo, resaltó la implementación de tecnologías alternativas y agricultura de precisión, las cuales han permitido multiplicar exponencialmente el rendimiento por hectárea en rubros como el arroz, plátano, caña de azúcar y el maíz.
Asimismo, Osio señaló que el éxito también se apoya en la incorporación de prácticas sostenibles: semillas autóctonas, bioinsumos, agricultura regenerativa y el uso de tecnologías como sistemas de información geográfica y agricultura de precisión. Ejemplos concretos muestran que, en zonas como Calabozo, la producción de arroz bajo este esquema superó ampliamente los rendimientos promedio habituales.
Al mismo tiempo, destacó que el plan avanza hacia la industrialización comunal. Ya no solo se produce materia prima: las comunas organizan también su procesamiento, cuentan con silos administrados por ellas mismas y desarrollan cadenas de valor completas, tal como ocurre con el maíz amarillo destinado a alimentos para animales o la siembra y procesamiento de soya para reducir la dependencia externa.
Finalmente, el Viceministro resaltó que este modelo no excluye al productor: cada quien obtiene beneficios por su trabajo, paga su compromiso con la comuna y esta administra los excedentes de la producción para resolver las necesidades locales. De esta forma, el Plan Agroalimentario Comunal se consolida como una política duradera que pone en el centro la tierra, el conocimiento popular y el desarrollo sustentable del país.